Historia 5: El niño y la sombra. Cambiamos las reglas… o simplemente, las creamos.

– Gabriel, a ver que te parece, un juego nuevo al que podemos llamar… ummm… ¿Dados obligados?

– ¿Y como se juega?

– Fácil, en lugar de tirar los dados yo elijo las caras que me gusten para que con ellas me cuentes una historia.

– Vale, pero que no sean muy difíciles.

-¿¿¿???

dados obligados 1A ver, a ver… déjame que piense… ¡Ya está!

Era de noche y en el cielo se podían ver la luna y las estrellas.

Erase una vez un niño que dormía en su castillo cuando de repente, un ruido muy fuerte le despertó, era el sonido de una llave que se había caído al suelo, la llave era la de la puerta de su habitación.

La puerta se abrió muy despacio y apareció una sombra.

La sombra comenzó a hablar y dijo:

Hola.

Y como nadie contestaba repitió:

_ He dicho hola, ¿nadie me va a contestar?

Y el niño que estaba tumbado en la cama le dijo:

– Perdona, hola, hola.

– Hola, es que vengo de muy lejos, he volado en avión muchísimos kilómetros, estoy muy cansada y me gustaría descansar un poquito. Trabajar de sombra es muy cansado y solo puedo descansar por la noche.

– Claro, claro, pasa, te puedes quedar a dormir aquí, subiendo las escaleras hay una habitación libre, voy a preparar un saco para ti.

Y le preparó un saco para dormir. Pero como pasaba un ratito y no se dormía, el niño le dejó a la sombra un libro para que leyera hasta que se durmiese.

– ¿Eres un extraterrestre venido de júpiter? Creo que allí ahora está lloviendo mucho…

– No, soy una sombra nada más, pero tengo una capucha por si llueve.

– Ahhh, toma, un jersey de lana, por si tienes frío.

– Gracias.

– Buenas noches.

– Buenas noches.

dados obligados 2


– Gabriel, una cosa no me ha quedado clara, ¿porqué el niño no tenía miedo de una sombra que abre la puerta de su habitación de noche?

– Papá, era una sombra, no un monstruo ni un Tiranosaurio Rex.

– Ah, claro, claro…

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Historia 4: Papá toma “dados” en el asunto.

– Papá, ahora te toca a ti contar la historia.

– Muy bien, tira tú los dados.

historia papi 1Erase una vez la tortuga Adriana, que como es bien sabido, vivía en Italia a caballo entre el tipi indio que utilizaba para el invierno y el fresquito arroyo, bajo el puente que daba una sombra muy apetecible y que utilizaba cuando hacía más calorcito.

Una tarde de verano, sumergida en el río, bajo el puente, merendaba una suculenta manzana por tres razones, porque le gustaba la fruta, porque es buena para el cuerpo humano y porque limpia los dientes.

Pues en eso estaba, merendando, cuando miró hacia arriba y vio algo en el cielo que bajaba como balanceándose. ¿Era un meteorito?, no, ¿Era un platillo volante?, tampoco, ¿Era Superman?, ni muchísimo menos. Se trataba de un paracaidista que había saltado de un avión a muchísimos metros de altura.

El cielo estaba muy oscuro, las nubes amenazaban tormenta y el viento empujaba cada vez más fuerte cuando, un rayo impresionante cruzó el cielo y no acertó de milagro al paracaidista, que se llevó un buen susto. El rayo cayó sobre un bosque que, como era verano, estaba muy seco, y claro, se incendió.

La tortuga, que lo estaba viendo todo, se puso a gritar pidiendo ayuda para ver si alguien podía apagar el incendio, que ahora mismo era muy pequeño pero si no se apagaba pronto, se haría muy, muy grande y quemaría mucho bosque.

Fue una suerte que Tino, el elefante, anduviera refrescándose por allí, cerca de donde merendaba la tortuga, y oyó los gritos de auxilio de Adriana. Y muy veloz, porque aunque no os lo creáis por su tamaño y por su peso, ¡Un elefante puede alcanzar corriendo hasta los 40 kilómetros por hora! pero eso sólo si tienen mucha prisa, claro, sino, los elefantes no suelen correr a mas de 25 kilómetros por hora.

Pero como Tino tenía mucha prisa para que no se incendiara el bosque, corrió y corrió con todas sus fuerzas hasta una fuente más cercana al fuego que el río, aspiro profundamente e hinchó su trompa con muchísimos litros de agua y se puso justo al lado del fuego y la soltó toda de golpe. El incendio se apagó al instante.

Cuando el paracaidista llegó al suelo, el incendio ya había sido controlado por Tino, la tortuga había acabado de merendar y el sol volvía a salir tímidamente entre las nubes.

historia papi2

Historia 3: Esta vez, la visitadora es la abeja.

abeja_tortuga

Había una vez una tortuga, que como ya había contado en una historia anterior, vivía en Italia, y un día, otra de sus amigas, la abeja, que vivía en un bonito árbol en Islandia, decidió visitarla y la llamó por teléfono para ver si podía hacerle la visita, la tortuga dijo que si y allá que se fue la abeja.

Nada más llegar a Islandia, lo primero que vio la abeja fue una huella, dejada por un pez, ya se que los peces no tienen pies y no dejan huellas pero como la historia me la invento yo, pues era una huella de pez, y siguiendo las huellas en el suelo de Islandia llegó hasta un rascacielos, que era donde vivía el pez, y allí hablaron un ratito el pez y la abeja hasta que miró el reloj y se dio cuenta de que se le hacía tarde y de que la tortuga le estaba esperando, dijo adiós, y se fue a la casa de su amiga la tortuga, que se había mudado de la fuente en la que vivía a… a…

  • Papá, ¿Cómo se llama la casa en la que vivían los indios?
  • Tipi.
  • ¿Tipi?
  • Si.
  • Pues eso, la tortuga, que ahora vivía en un tipi, y la abeja, merendaron juntas esa tarde y hablaron mucho de sus cosas.

abeja_tortuga2

Historia 2: El pez alcarreño y la tortuga italiana.

Story Cubes 3

Érase una vez un pez, que vivía en una bonita casa en Guadalajara y un día decidió escribir una carta a su amiga la tortuga, el pez se llamaba Leo y cuando tuvo la carta terminada llamó al cartero para que la llevara. La tortuga vivía lejísimos, en Italia, cerca de donde vivían los Reyes Magos, en una fuente. Pero como era de noche, el cartero no podía llevar nada asi que, cuando se hizo de día, llevó el correo hasta la tortuga. Como Italia estaba tan lejos tuvo que ir en coche, no, en barco, no, en avión, si, en avión, el cartero tuvo que ir a Italia en avión porque además hay un mar en el medio y con el coche no hubiera podido llegar asi que el cartero fue en avión a llevar la carta a la tortuga. La carta era un aviso del pez que quería ir a ver a su amiga tortuga en Italia para poder merendar con ella una tarde una cosa tan rica como una manzana, pero media para cada uno, claro.

La secuencia de la historia...
La secuencia de la historia…

Historia 1: Neptuno es un planeta pequeño.

Los dados.
Los dados.

Érase una vez un niño que estaba soñando y soñó que llegaba en avión hasta el planeta Neptuno pero cuando llegó se dio cuenta de que allí todo era muy muy pequeño así que tuvo que utilizar una lupa, lo primero que vio fueron huellas en el suelo, pisadas muy pequeñitas, después descubrió flores y cuando levantó la vista, vio en el cielo un arco iris tan pequeño como todo lo que había allí, pero de repente todo se oscureció, apareció la luna y después una gran tormenta llena de rayos y truenos y el niño, corrió y corrió hasta que llegó a una casa muy pequeñita en donde entró y cerró con llave para protegerse de la tormenta.

La historia... más o menos...
La historia… más o menos…

Hola a todos/as

Hola.

A toda disertación le precede una presentación asi que, vamos con ella.

No, no soy Gabriel, como pudiera parecer por el título del Blog, soy su papá y mi nombre, aunque no es importante para el desarrollo de esta experiencia, es Julián.

Gabriel es un niño de cinco años recien cumplidos, muy activo, revoltoso por momentos, juguetón, curioso y siempre sonriente. Sus principales campos de curiosidad, en estos momentos son, y por órden de importancia, el cuerpo humano, los dinosaurios y el fútbol.

diplodocuscuerpo humano

El objeto de este blog no es otro que, a la par que hacer prácticas con el mismo, exponer las historias que la desbordante imaginación de Gabriel crea con unos sencillos dados llamados Story Cubes.

Historias de un niño de cinco años que, al sentirse libre para crearlas (no hay reglas y si multiples variaciones del juego) desarrollan su imaginación.

En otra entrada ya comentaré como conocí de la existencia de estos cubos de historias. (Gracias Carmita).

Los Story Cubes o Cubos de Historias son nueve dados. Cada dado consta de seis caras y en cada una de ellas hay una imagen que representará una parte de la historia. Su precio, que ahora no recuerdo exactamente, es muy reducido y la colección se puede ampliar con más packs de dados temáticos, aunque para comenzar, con uno de ellos es más que suficiente.

story cubes1

Con varios jugadores se establecen turnos, al que le toca en cada momento ha de tirar los 9 dados y comenzará su historia con “Érase una vez” e irá hilvanando una narración con las 9 imagenes de los dados. Las instrucciones dicen que guardes tres imágenes para el principio, tres para el desarrollo y tres para el final de la historia pero es que hasta eso se puede cambiar y, en función de las necesidades de tu historia, agrupar de forma diferente o ni siquiera agrupar.

Y a modo de introducción, creo que ya es suficiente y como lo mejor para demostrar el movimiento es andar, el mejor ejemplo es una dibujar una historia con los dados que Gabriel se encargará de contar.

Espero que, si estás leyendo esto, al menos te parezca constructivo porque en ningún momento pretende ser pretencioso ni ofensivo.

Seguiremos en contacto.

Julián.